Fue un hecho editorial singular. El
ámbito académico produjo otro
notable descubrimiento: Boogie, el
aceitoso, tiene un primo. Duro como
es él, jamás habló de ese pariente al que no ve
desde hace veinticinco años. Su nombre es
Ultra y trabaja para una organización cuya
identificación es impronunciable. Boogie se
mueve por dinero. Ultra, en cambio, responde a
razones que han pasado de moda. Los ideales,
la humanidad, alguna patria, el trato fraterno.
Boogie recuerda que allá por los primeros años
de la década del setenta le gustaba sentarse a
beber y a fumar con su primo. No hablaban,
apenas intercambiaban sonrisas cuando el
Negro Fontanarrosa estampaba en el espacioue un hecho editorial singular. El
ámbito académico produjo otro
notable descubrimiento: Boogie, el
aceitoso, tiene un primo. Duro como
es él, jamás habló de ese pariente al que no ve
desde hace veinticinco años. Su nombre es
Ultra y trabaja para una organización cuya
identificación es impronunciable. Boogie se
mueve por dinero. Ultra, en cambio, responde a
razones que han pasado de moda. Los ideales,
la humanidad, alguna patria, el trato fraterno.
Boogie recuerda que allá por los primeros años
de la década del setenta le gustaba sentarse a
beber y a fumar con su primo. No hablaban,
apenas intercambiaban sonrisas cuando el
Negro Fontanarrosa estampaba en el espacio
“Fue un hecho editorial singular. El ámbito académico produjo otro notable descubrimiento: Boogie, el aceitoso, tiene un primo. Duro como es él, jamás habló de ese pariente al que no ve desde hace veinticinco años. Su nombre es Ultra y trabaja para una organización cuya identificación es impronunciable. Boogie se mueve por dinero. Ultra, en cambio, responde a razones que han pasado de moda. Los ideales, la humanidad, alguna patria, el trato fraterno.Boogie recuerda que allá por los primeros años de la década del setenta le gustaba sentarse a beber y a fumar con su primo. No hablaban, apenas intercambiaban sonrisas cuando el Negro Fontanarrosa estampaba en el espacio en blanco de un globito de historieta alguna frase ingeniosa.
A decir verdad, Ultra, a veces se ponía pesado. Decía que el mundo pendía de un hilo. Hablaba de la Bomba y de una nifia que aparecía y desaparecía en el aire. Boogie siempre supo que Ultra era un espía del dibujante, así como el poeta es un espía de Dios. También que era un romántico, bastaba con verlo saludar. Una vez, llegó a advertirle: ”Terminarás muerto defendiendo una causa perdida, o enamorado. No sé qué es peor”. (más…)
junio 16, 2009 at 9:52 pm