Entradas agregadas ‘Muerte’
De cómo nos enteramos de la muerte del pequeño Walt, según John Irving
“…Desde que Duncan tenía memoria, los Garp habían ido todos los veranos a Dog’s Head Harbor, New Hampshire, donde los kilómeros de playa frente a la finca de Jenny Fields eran asolados por una temible corriente submarina. Cuando Walt tuvo edad suficiente para aventurarse cerca del agua, Duncan le dijo -como Helen y Garp le habían dicho a él durante años-: “Cuidado con la corriente submarina”. Walt retrocedió, respetuoso. Durante tres veranos, Walt fue puesto en guardia respecto a la corriente submarina. Duncan recordaba todas las frases.
“Hoy la corriente submarina está mala.”
“Hoy la corriente submarina está fuerte.”
“Hoy la corriente submarina está malvada.” “Malvada” era una palabra importante en New Hampshire que no sólo se aplicaba a la corriente submarina.
Durante años, Walt se cuidó de ella. Desde la primera vez, en que había preguntado qué podía hacerle, sólo le habían dicho que podía tragarle. “Podía absorberte, tragarte y arrastrarte mar adentro.” (más…)
La muerte del ego

"Pintura mixta 1", Obra perteneciente a la artista Cris Acqua
Digamos que la escena se abre con dos mujeres: dos chicas grandes (grandecitas) conversan entre los habituales espasmos femeniles -susurros, revoleos de ojos. Digamos que Ana (nombre atemporal y acultural y favorito de tantos aficionados a las letras), padece de un importante ataque de indignación conyugal. El ubicuo compañero de sus destinos le ha espetado al rostro la frase más hiriente (y guarra) que imaginarse pueda: “Gorda, tenés la cara hecha mierda, a ver si te hacés algo. Estás peor que yo.” (¡ja!)
Así arrojada a los abismos de la desesperación, la inocente esposa, víctima del más funesto desánimo, adopta una decisión drástica: cirugía estética. (¡Ay, ay!)
Ana lame su maltrecho ego mientras baraja las alternativas posibles y desnuda ante su amiga sus más íntimos temores:
-Podrían estirarme un poquito de acá y de acá… pero, ¿y si quedo con la típica cara de “¡Oh Dios!, nos aplasta un meteorito”?
La otra despliega ante tanto lamento borincano una propuesta pragmática:
-Vos tenés que deshacerte de ese idiota.
(más…)







